
Solemne y alegre: Semana Santa en el mundo hispánico
La Semana Santa es una fiesta religiosa que dura una semana. Empieza el Domingo de Ramos y termina el Domingo de Resurrección. Las fechas cambian cada año, dependiendo de la luna llena y la llegada de la primavera. En esa semana las calles se llenan de procesiones que están formadas por los «pasos», una estructura de madera de gran tamaño con figuras religiosas de Jesús o la Virgen. Estos «pasos» pasean por las calles gracias a que muchas personas cargan su peso en sus hombros. A estas personas se les llama «costaleros/as». Las procesiones también van acompañadas de una banda musical, nazarenos y penitentes que van vestidos con ropas típicas (capirote, túnica y capa) con los colores que representan la hermandad o cofradía a la que pertenecen. Los nazarenos llevan cirios (velas muy grandes) y los penitentes van cargando cruces o cadenas en los tobillos. Los capirotes aparecen amenazadores a ojos de algunas personas de otros países por su parecido a los del Ku Klux Klan, pero no tienen el mismo significado. Los capirotes de Semana Santa datan de la Inquisición, cuando las personas castigadas por motivos religiosos tenían que llevarlos como símbolo de penitencia. En Andalucía, el sur de España, esta celebración se vive intensamente. Mucha gente siente una gran devoción por alguno de estos pasos en particular, y a veces muchas personas se levantan muy temprano o se acuestan muy tarde con tal de ver salir su procesión, de la cual son devotos. Los pasos suelen salir por la tarde, noche o madrugada. Y la gente puede pagar dinero para sentarse en un silla que el ayuntamiento coloca en las calles por donde pasan estas procesiones. Otras personas la ven de pie y siempre, en silencio, para mostrar respeto a la figura de Jesús o de la Virgen. La gente se arregla mucho. Se pone ropa elegante y algunas mujeres llevan un vestido negro con mantilla (un pañuelo negro que se coloca en la cabeza con una peineta). A veces la procesión se para junto al balcón de una casa y una persona canta una saeta dedicada a esta procesión. La saeta es una canción típica de la Semana Santa, pertenece al género musical del Flamenco y se canta con mucho sentimiento. A pesar de ser una fiesta religiosa hay muchas personas que aprovechan la semana para divertirse, salir a los bares, quedar con amigos/as,… y otros lo aprovechan para viajar. En esta semana es típico comer torrijas, dulces que están hechos con pan frito, leche y miel. En Latinoamérica la Semana Santa también se celebra con mucha pasión y cada país tiene sus propias costumbres. Algo característico de muchos países es la creación de alfombras con flores, serrín o arena de muchos colores que decoran las calles de la ciudad. Muchas personas participan en la elaboración de estas alfombras. En Perú destaca la ciudad de Ayacucho, en la que las tradiciones indígenas se mezclan con la religión



